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La métrica en la Edad Media y en el Renacimiento

Mester de juglaría

Los juglares eran artistas ambulantes que ejercían su oficio en la Península Ibérica en la Edad Media. Ofrecían su espectáculo en las plazas, en las fiestas o los banquetes de los señores. Las primeras noticias de la presencia de juglares en Castilla datan del siglo XII. A partir del siglo XIV ya hay una abundante documentación sobre estos artistas populares, sobre todo en la primera mitad del siglo, cuando la juglaría alcanza su mayor desarrollo:

«los grandes señores tenían juglares a su servicio, de los cuales solían hacerse acompañar en sus viajes y jornadas. Los juglares solazaban a los soldados en las campañas militares e intervenían en las fiestas públicas y privadas.»

(Navarro Tomás 1991: 49)Navarro Tomás, Tomás (1991), Métrica española, Barcelona, Labor.

Podemos hallar una fuente bastante rica de las canciones juglarescas en el Libro de Buen Amor, del Arcipreste de Hita. Aunque este autor de la primera mitad del siglo XIV se asocia con el mester de clerecía, del que vamos a ocuparnos más adelante, su libro presenta una mezcla de lo culto con lo popular. En él encontramos varias muestras de la lírica popular escrita en lengua castellana (hasta entonces la mayoría de este género se recogía en escritos en gallego-portugués).

Desde el punto de vista de la métrica, el mester de juglaría se caracteriza por el uso del verso de arte menorarte menorVerso de arte menor. Verso de ocho sílabas o menor.Pojem ve slovníku y por la fluctuación silábica. Podemos observarla tanto en el verso épico, como en el lírico.

El Cantar del Mio Cid, cantar de gesta anónimo compuesto alrededor del año 1140 que versa sobre el caballero Rodrigo Díaz, consta de 3735 versos cuya extensión oscila entre 10 y 20 sílabas, divididos en hemistiquioshemistiquio Una mitad del verso compuesto (alejandrino, por ejemplo); entre los hemistiquios se encuentra la cesura. Pojem ve slovníku. El texto no resulta dividido en estrofasestrofaUna estructura constituida de dos o más versos. Normalmente es convencional, es decir, el número de versos, el número de sílabas de cada verso, la disposición y el tipo de rima, etc., se someten a cierta norma. Pojem ve slovníku, lo cual es normal en el verso épico, sino en tiradas: los versos se agrupan en series de extensión variada y de una rima asonanterima asonanteRima en que coinciden solo las vocales a partir de la última vocal acentuada. Término opuesto: rima consonante.Pojem ve slovníku. Además de las asonancias al final de cada verso compuesto, hay pasajes donde nos encontramos con asonancias internas, en que riman los primeros hemistiquios. Los versos agudos a veces presentan la llamada paragogeparagogeAdición de una sílaba al final de la palabra.Pojem ve slovníku, es decir, añaden detrás de la última sílaba tónica una e: logare, farade…

Entre otros efectos eufónicoseufoníaFenómeno opuesto a la cacofonía. Sonoridad de las palabras que los hablantes consideran como agradable.Pojem ve slovníku, mencionemos la aliteraciónaliteraciónRecurso eufónico que consiste en la repetición de sonidos acústicamente semejantes.Pojem ve slovníku que aparece en algunos versos del Cantar del Mio Cid. Esta obra se transmitía oralmente, su verso era cantable, así que la aliteración servía como un complemento a la melodía: Tañen las campanas en San Pero a clamor. En este verso percibimos una reiteración llamativa de las nasales.

Volvamos a la fluctuación silábica. No podemos calificarla como una torpeza del autor, ya que su propósito evidentemente no era componer versos obedeciendo a la norma de contar las sílabas. Tal desigualdad era normal tanto en el verso épico, como en el lírico de la época. Los hemistiquios que más abundan son los de 6, 7 u 8 sílabas, medida correspondiente con el promedio de los grupos fónicos en la prosa castellana. Las combinaciones más frecuentes de hemistiquios son: 7+7, 6+7, 7+8. La base predominante, por tanto, es el heptasílabo. (Domínguez Caparrós 1993: 166)Domínguez Caparrós, José (1993), Métrica española, Madrid, Síntesis.

Le convidarían de grado, mas ninguno no osaba;
el rey don Alfonso tenía tan gran saña;
antes de la noche, en Burgos de él entró su carta,
con gran recaudo y fuertemente sellada:
Que a mío Cid Ruy Díaz, que nadie le diese posada,
y aquel que se la diese supiese veraz palabra,
que perdería los haberes y además los ojos de la cara,
y aún más los cuerpos y las almas.

(Anónimo, Cantar del Mio Cid; texto modernizado)

En este fragmento del cantar primero, parte cuarta, se refleja bien la fluctuación del verso épico medieval. La asonancia es siempre igual durante la serie entera, en este caso riman las vocales a-a. Además hay una asonancia interna, entre diese y haberes.

La cuestión del origen del verso fluctuante todavía está sin aclarar. Algunos autores lo consideran como acentual, ya que es posible ajustar la lectura al principio de dos acentos por hemistiquio. Por otro lado, algunos opinan que

«detrás de todo anisosilabismo medieval hay un isosilabismo, presente o recordado.»

(Domínguez Caparrós 1993: 167)Domínguez Caparrós, José (1993), Métrica española, Madrid, Síntesis.

De esta manera, el autor anónimo del Cantar pudo tener en mente el ejemplo del alejandrino francés.

Navarro Tomás (1991)Navarro Tomás, Tomás (1991), Métrica española, Barcelona, Labor. explica la unión del verso fluctuante medieval con la recitación (o canto). Apoya la teoría de dos tiempos marcados en cada hemistiquio. Estos, si aplicamos lo expuesto en los primeros capítulos de este manual, constituyen el verdadero impulso métrico de este tipo de verso: la reiteración continua de los dos acentos de apoyo por hemistiquio establece la expectativa de que los versos que van a seguir serán recitados del mismo modo. Otro impulso consiste en la pausa corta entre los hemistiquios, la cesuracesuraPausa métrica entre los hemistiquios de un verso compuesto (alejandrino, por ejemplo) que impide la sinalefa y hace equivalentes los finales agudos, llanos y esdrújulos. Domínguez Caparrós (1993) denomina con este término la pausa en el interior de un verso no compuesto.Pojem ve slovníku.

Además, podemos observar que no hay encabalgamientos, lo que también tiene relación, probablemente, con la fluctuación silábica. Dice Navarro Tomás:

«La combinación más corriente es aquella en que los elementos de la frase se acomodan a los hemistiquios de un solo verso. Otras veces comprenden cuatro o seis versos. Son escasas las que constan de un número impar de tres o cinco. Se refleja en el orden gramatical tanto como en la métrica el carácter binario del compás que el poeta debió tener presente en la composición de su obra. No ocurren casos de encabalgamiento. La libertad de medida permitía que cada verso pudiera coordinar su extensión con su unidad sintáctica.»

(Navarro Tomás 1991: 57)Navarro Tomás, Tomás (1991), Métrica española, Barcelona, Labor.

El verso lírico medieval lo representan en Castilla los poemas breves del siglo XIII: Elena y María, Razón de Amor Vida de Santa María Egipcíaca. Se basan, al igual que los cantares épicos, en el verso de medida fluctuante, pero normalmente no se dividen en hemistiquios. En el caso de Elena y María, los versos tienen entre 5 y 15 sílabas, predominando los octosílabos. Las líneas se agrupan en pareadospareadoForma estrófica que consta de dos versos que riman entre sí.Pojem ve slovníku con rima asonante:

Salvet el Criador
e vos de el su amor.
Dueñas somos de otras tierras
que venimos a estas sierras,
a vos, señor, demandar
por un juizio estremar,
señor, por aquel que vos fizo,
departid este juizio!

(Anónimo, Elena y María)

En el último lugar de este subcapítulo sobre el mester de juglaría mencionamos el romanceromanceForma no estrófica de versos octosílabos que van en tiradas (no forman estrofas). La rima asonante aparece en los versos pares.Pojem ve slovníku, porque este tiene su origen probablemente en los cantares de gesta. El romance más antiguo en forma de texto escrito es del año 1421; se llama Gentil dona, gentil dona y lo recopiló Jaume de Olesa. Pero según Menéndez Pidal el género existía ya en los siglos XIII y XIV. Estos romances, llamados noticieros, normalmente referían algún suceso particular. Los romances épicos se cultivaban en la misma época o quizá todavía antes. (Navarro Tomás 1991: 69)Navarro Tomás, Tomás (1991), Métrica española, Barcelona, Labor.

Los romances escritos del siglo XV ya tienen la forma estabilizada de versos de ocho sílabas: se escriben de manera que cada octosílabo ocupa una línea. Sin embargo, originalmente su estructuración era semejante a los cantares épicos: un octosílabo representaba un hemistiquio. Esto se puede observar también en la rima del romance, que tiene lugar en los versos pares (hemistiquios finales). Según Navarro Tomás,

«los romances epicotradicionales se formaron como reelaboración selectiva de aquellos pasajes de los cantares de gesta que por haber impresionado más vivamente la imaginación y por haberse grabado con más firmeza en la memoria alcanzaron vida propia e independientemente.»

(Navarro Tomás 1991: 69)Navarro Tomás, Tomás (1991), Métrica española, Barcelona, Labor.

Mester de clerecía

El término clerecía alude a los clérigos, palabra que, en la Edad Media, no tenía necesariamente una connotación religiosa, sino que hacía referencia a las personas cultas, doctas, que tenían acceso a la sabiduría encerrada en los libros. Y precisamente en este respecto el mester de clerecía se opone al mester de juglaría: lo culto frente a lo popular. En el Libro de Alexandre, de autor anónimo, inspirado en el poema francés Roman de Alexandre de la segunda mitad del siglo XII, podemos observar una mención explícita sobre la métrica del nuevo mester y su oposición al verso fluctuante del mester de juglaría:

Mester trago fermoso, non es de ioglaría
mester es sen pecado, ca es de clerezía,
fablar curso rimado por la cuaderna vía
a sílabas cuntadas, ca es grant maestría. 

(Anónimo)

Los versos del poema son alejandrinosalejandrinoVerso de 14 sílabas, dividido en dos hemistiquios de 7 sílabas. La cesura en su interior impide la sinalefa y hace equivalentes los finales agudos, llanos y esdrújulos.Pojem ve slovníku, que se reúnen en estrofas llamadas cuaderna víacuaderna víaForma estrófica de cuatro versos alejandrinos con rima consonante igual en todos los versos. También se llama tetrástrofo monorrimo.Pojem ve slovníku o tetrástrofo monorrimo. El segundo nombre alude al número de los versos y a la rima, que es única y consonante. Otro gran cultivador del alejandrino fue Gonzalo de Berceo.

Sin embargo, no todos los poetas obedecieron rigurosamente el isosilabismo, exigido por el autor del Libro de Alexandre. Por ejemplo, hay muestras de alejandrinos con medidas fluctuantes en Juan Ruiz. Por otro lado, hay casos en los que al factor silábico de clerecía se une también cierta regularidad acentual y aparecen, aunque raramente, estrofas de ritmo uniforme, digamos de carácter silabotónico. Gonzalo de Berceo tiene tales poemas.

El cultivo del alejandrino y la cuaderna vía termina a finales del siglo XIV con la métrica de la gaya ciencia, que lo sustituye por otros metros y estrofas. Habrá que esperar a la época del Modernismo para ver el alejandrino restituido con gran éxito.

Aparte de la cuaderna vía, los poetas del mester de clerecía cultivan por ejemplo los versos octosílabosoctosílaboVerso de ocho sílabas.Pojem ve slovníku en pareadospareadoForma estrófica que consta de dos versos que riman entre sí.Pojem ve slovníku, coplas de pie quebradocopla de pie quebradoTambién llamada copla de Jorge Manrique. Su esquema es 8a8b4c 8a8b4c, la rima es consonante. Los versos de cuatro sílabas son los llamados quebrados.Pojem ve slovníkuredondillasredondillaForma estrófica que consta de cuatro versos octosílabos con rima consonante de disposición abba.Pojem ve slovníku con el esquema de rima abab, procedente del latín medieval; la variante de rima abrazadarima abrazadaDisposición de rima. En un grupo de cuatro versos riman el primero con el cuarto y el segundo con el tercero (abba).Pojem ve slovníku es fruto de una modificación posterior, en el siglo XIV.

Con el mester de clerecía también se relaciona el Auto de los Reyes Magos (finales del siglo XII), primer testimonio del género dramático en castellano. Precisamente en esta obra hallamos los orígenes de la polimetríapolimetríaCambio del metro en una composición. Por ejemplo, las obras teatrales de Lope de Vega son polimétricas, porque alternan en ellas los metros octosílabos, endecasílabos, heptasílabos, etc. Al mismo tiempo son heteroestróficas, porque alternan las formas.Pojem ve slovníku, que en el Siglo de Oro adoptarán con tanto éxito Lope de Vega, Calderón de la Barca, Tirso de Molina y otros dramaturgos. En el Auto predominan los versos eneasílaboseneasílabosVerso de nueve sílabas.Pojem ve slovníku, combinados con heptasílabosheptasílaboVerso de siete sílabas.Pojem ve slovníku, alejandrinosalejandrinoVerso de 14 sílabas, dividido en dos hemistiquios de 7 sílabas. La cesura en su interior impide la sinalefa y hace equivalentes los finales agudos, llanos y esdrújulos.Pojem ve slovníku y pocos versos de 4, 5, 6 y 8 sílabas. La única estrofa es el pareado, así que se trata de teatro polimétrico, pero no heterostróficopoema heteroestróficoPoema en que varían las formas estróficas. Término opuesto: poema isoestrófico.Pojem ve slovníku, como el de Lope.

Podemos resumir que, en general, la métrica del mester de clerecía se opone a la juglaresca en el hecho de que las medidas de los versos no suelen fluctuar. Se prefieren los metros imparisílabos (heptasílabo, eneasílabo o el alejandrino compuesto de heptasílabos) frente al octosílabo, que es más bien de raíz popular; la rima es consonanterima consonanteRima en que coinciden tanto las vocales como las consonantes a partir de la última vocal acentuada. Término opuesto: rima consonante.Pojem ve slovníku, frente a las asonanciasrima asonanteRima en que coinciden solo las vocales a partir de la última vocal acentuada. Término opuesto: rima consonante.Pojem ve slovníku de cantares de gesta y otros géneros de la juglaría.

Gaya ciencia

El nombre de gaya ciencia se le da a la poesía cortesana de la primera mitad del siglo XV. Surge en la corte de Juan II de Castilla, centro de la actividad literaria de la época. Enrique de Aragón, famoso por conocer el arte de trovar, fue un poeta que, bajo el patronazgo del rey, contribuyó destacadamente al desarrollo de gaya ciencia. Los poemas de este movimiento literario se recogen en los cancioneros (por eso se conoce también como poesía cancioneril), entre los que sobresale el de Juan Alfonso de Baena, publicado en 1445. Contiene textos de 89 poetas, entre los que encontramos al Marqués de Santillana, a Juan de Mena o a Jorge Manrique. (Navarro Tomás 1991: 113)Navarro Tomás, Tomás (1991), Métrica española, Barcelona, Labor.

Como ya se indicó en el subcapítulo precedente, con la gaya ciencia se abandona el alejandrino. Viendo el incremento de contactos con Italia podría esperarse que los poetas castellanos adoptaran los metros italianos, como el endecasílaboendecasílaboVerso de once sílabas.Pojem ve slovníku; sin embargo, no fue así. Los metros que sustituyen el alejandrino abandonado son el verso de arte mayor y el octosílabooctosílaboVerso de ocho sílabas.Pojem ve slovníku.

El verso de arte mayor, también llamado de Juan de Mena, es un verso compuesto de doce sílabas con hemistiquios de seis. Se caracteriza por su carácter silabotónico, de una parte, y de otra parte por cierta tendencia a la fluctuación silábica. Este verso se basa en el pie anfibráquicoanfíbracoPie de tres tiempos; en el silabotonismo consiste en la sucesión de sílabas átona, tónica, átona; en la versificación cuantitativa: breve, larga, breve.Pojem ve slovníku (U‒U): cada hemistiquio consta de dos anfíbracos. Puede haber una sílaba más o una menos en el principio del verso:

Non bien formadas mis bozes serían 	
quando robada sentí mi persona, 	
e llena de furia la madre Belona 	
me toma en su carro que dragos traían, 	
e quando las alas non bien remeçían 	
feríalos ésta con duro flagelo, 	
tanto que fizo fazerles tal buelo 	
que presto me dexan adonde querían. 

(Juan de Mena)

En esta estrofa del Laberinto de Fortuna podemos observar lo dicho sobre el verso de Juan de Mena: los primeros hemistiquios de los versos 1, 2 y 7 tienen solo cinco sílabas. Se debe a que empiezan con una sílaba acentuada (la palabra bien en el primer verso, en cambio, se somete a la licencia de desacentuación), así que el primer anfíbraco en estos versos carece de la primera sílaba átona (de forma que se convierte en dáctilo). El resto de los versos presentan las variantes de 6+6 sílabas.

El verso de Juan de Mena en el Laberinto de Fortuna aparece en estrofas de 8 versos, compuestas de dos cuartetoscuartetoForma estrófica de cuatro versos de arte mayor. La rima es consonante.Pojem ve slovníku con rima consonante abrazadarima abrazadaDisposición de rima. En un grupo de cuatro versos riman el primero con el cuarto y el segundo con el tercero (abba). Pojem ve slovníku. El esquema de esta estrofa es predominantemente ABBA ACCA.

Entre otras formas cultivadas por los poetas de la gaya ciencia podemos nombrar la redondillaredondillaForma estrófica que consta de cuatro versos octosílabos con rima consonante de disposición abba.Pojem ve slovníku o la quintillaquintillaForma estrófica que consta de cinco versos octosílabos. Sus dos rimas consonantes se distribuyen según las siguientes reglas: tres versos seguidos no pueden llevar la misma rima, ningún verso puede quedar suelto y la estrofa no puede terminar en pareado.Pojem ve slovníku, que surge de la primera por adición de un verso; la copla de pie quebradocopla de pie quebradoTambién llamada copla de Jorge Manrique. Su esquema es 8a8b4c 8a8b4c, la rima es consonante. Los versos de cuatro sílabas son los llamados quebrados.Pojem ve slovníku; o la glosaglosaUn tipo de poema. Se inicia con varios versos (cabeza), correspondiendo a cada uno de ellos una estrofa entera, en que se desarrolla la idea trazada en el verso correspondiente de la cabeza.Pojem ve slovníku, una composición que aparece en el siglo XV: es, digamos, una amplificación o comentario de otro poema. Consta de una parte inicial, normalmente de unos pocos versos, que puede ser un poema existente de otro autor, y siguen las estrofas, cuyo número equivale al número de versos de la parte inicial. Luego, cada verso de esos iniciales forma parte de una estrofa, en la que el poeta lo comenta o amplifica mediante el resto de los versos de la estrofa.

Renacimiento e importación del endecasílabo italiano

El endecasílaboendecasílaboVerso de once sílabas.Pojem ve slovníku es un metro prácticamente ignorado en Castilla hasta la época del Renacimiento, aunque por ejemplo en las lenguas catalana o gallegoportuguesa se cultiva ya desde algún tiempo antes. En la primera mitad del siglo XV el Marqués de Santillana experimenta con este tipo de verso en sus 42 sonetos fechos al itálico modo, pero su intento tiene poca acogida. Habrá que esperar hasta 1526, cuando se encuentra Juan Boscán con el embajador de Venecia Andrea Navagiero, en Granada. Navagiero incita a Boscán a que intente componer versos imitando a Petrarca, Dante y otros compatriotas suyos. Boscán acepta y, en colaboración con su amigo Garcilaso de la Vega, introducen el verso endecasílabo en España. En 1543 se publican Las obras de Boscán y algunas de Garcilaso de la Vega aunque el impacto y la fama de esta innovación fue enorme ya desde las primeras copias manuscritas.

El ejemplo muestra el Soneto XXIX de Juan Boscán:

Nunca de amor estuve tan contento,
que en su loor mis versos ocupase:
ni a nadie consejé que se engañase
buscando en el amor contentamiento.
Esto siempre juzgó mi entendimiento,
que deste mal todo hombre se guardase;
y así porque esta ley se conservase,
holgué de ser a todos escarmiento.
¡Oh! vosotros que andáis tras mis escritos,
gustando de leer tormentos tristes,
según que por amar son infinitos;
mis versos son deciros: «¡Oh! benditos
los que de Dios tan gran merced hubistes,
que del poder de amor fuésedes quitos».

(Juan Boscán)

Sobre el endecasílabo ya hemos escrito bastante en el capítulo dedicado al metro, así que no vamos a describir en este lugar sus variantes rítmicas etc. Solo resumamos en qué tipos de estrofas aparece este metro que desde su apariencia en Castilla se convierte en uno de los más empleados por los poetas españoles hasta hoy día. La forms fijaforma fijaUna forma cuya estructuración resulta fijada convencionalmente. Es, por ejemplo, el soneto.Pojem ve slovníku de endecasílabos probablemente más famosa es el sonetosonetoForma fija. Poema formado por catorce versos endecasílabos (o, en general, de arte mayor). Los versos se agrupan en dos cuartetos (estrofas de cuatro versos) y dos tercetos (estrofas de tres versos). La rima es consonante y su disposición en los cuartetos normalmente es ABBA ABBA, en los tercetos varía bastante.Pojem ve slovníku, seguida por la octava realoctava realForma estrófica. Consta de ocho versos endecasílabos. La rima es consonante y su distribución es ABABABCC.Pojem ve slovníku. En la liraliraForma estrófica. Consta de tres versos heptasílabos y dos endecasílabos, la rima es consonante. El esquema es 7a 11B 7a 7b 11B.Pojem ve slovníku y la silvasilvaForma que consta de versos endecasílabos y heptasílabos (o solo endecasílabos). La rima es consonante y libre, algunos versos incluso pueden quedar sueltos.Pojem ve slovníku se combina el endecasílabo con el heptasílaboheptasílaboVerso de diecisiete sílabas.Pojem ve slovníku, que después del abandono del alejandrinoalejandrinoVerso de 14 sílabas, dividido en dos hemistiquios de 7 sílabas. La cesura en su interior impide la sinalefa y hace equivalentes los finales agudos, llanos y esdrújulos.Pojem ve slovníku (el alejandrino consta de dos heptasílabos) por los poetas de la gaya ciencia se cultiva menos.

El enorme éxito del endecasílabo, que fue adoptado inmediatamente por casi todos los poetas cultos, se debe a que era más apropiado para expresar los nuevos sentimientos y temas del Renacimiento: mucho más flexible y dulce que el verso de Juan de Mena, y no tan vivo y saltarín como el octosílabo. Sin embargo, hubo poetas que «defiendían» el octosílabo frente a la invasión endecasilábica venida del extranjero. Mencionemos, por ejemplo, a Cristóbal de Castillejo.

Pero lo cierto es que la importación del endecasílabo no implica que se dejasen de emplear las formas autóctonas, tradicionales. Por ejemplo el octosílabo se cultiva incluso más frecuentemente que antes, sobre todo en los romancesromanceForma no estrófica de versos octosílabos que van en tiradas (no forman estrofas). La rima asonante aparece en los versos pares.Pojem ve slovníku, que en esta época se aplican a una amplia gama de asuntos históricos, religiosos, líricos etc. Además, a lo largo del Renacimiento y el Barroco surgen o se expanden estrofas basadas en el octosílabo como la quintillaquintillaForma estrófica que consta de cinco versos octosílabos. Sus dos rimas consonantes se distribuyen según las siguientes reglas: tres versos seguidos no pueden llevar la misma rima, ningún verso puede quedar suelto y la estrofa no puede terminar en pareado.Pojem ve slovníku, la redondillaredondillaForma estrófica que consta de cuatro versos octosílabos con rima consonante de disposición abba.Pojem ve slovníku, la décimadécimaForma estrófica de diez versos octosílabos; la rima es consonante y su esquema es abbaaccddc.Pojem ve slovníku o el ovillejo.


Ejercicios


Ejercicio 1

Lee los siguientes versos de esta serranilla anónima. ¿Cómo se llama la licencia que consiste en adición de la e en el final de las palabras Reale y lugare?

Yo me iba, mi madre,
a Villa Reale,
y errara el camino
en fuerte lugare.

(Anónimo)







Ejercicio 2

¿Cuál es el metro de la estrofa llamada cuaderna vía?







Ejercicio 3

¿Cuáles son los metros que se combinan en la silva?







Ejercicio 4

Asigna a los siguientes autores u obras a las escuelas poéticas o épocas:

  1. Cantar del Mio Cid
  2. Garcilaso de la Vega
  3. Laberinto de Fortuna
  4. Libro de Alexandre
  5. Elena y María
  6. Gonzalo de Berceo
  1. Mester de juglaría
  2. Mester de clerecía
  3. Gaya ciencia
  4. Renacimiento